5 SÍNTOMAS DE LA COSTOCONDRITIS

Hoy vengo a hablaros de una patología bastante poco conocida, pero no por ello menos incapacitante, y no es otra que la Costocondritis.

La Costocondritis es la inflamación de las Articulaciones Esternales, es decir, de la zona donde las Costillas se unen al Esternón. Esta patología es más común en mujeres mayores de 40 años.

Costocondritis

CAUSAS DE LA COSTOCONDRITIS

Aunque a menudo no encontramos una causa clara de la Costocondritis, sí se ha asociado a varios factores, como lesiones torácicas, ejercicio de muy alta intensidad, levantamiento de objetos muy pesados, traumatismos torácicos (generalmente asociados a la práctica deportiva), enfermedades virales, esfuerzo por toser, infecciones post quirúrgicas, uso de algunos fármacos por vía intravenosa, algunos tipos de artritis (artritis reumatoide o psoriásica, por ejemplo), espondilitis anquilosante o un esfuerzo físico considerable.

Por otro lado, los movimientos repetitivos o vigorosos, el desgaste o la inflamación del cartílago y un traumatismo causado por un falso movimiento también pueden contribuir a la aparición del Síndrome de Tietze, que es una afección relacionada con la Costocondritis de la que hablaremos en otro post del blog.

SÍNTOMAS DE LA COSTOCONDRITIS

Como os digo siempre, los síntomas (tanto de esta patología como de todas las demás) pueden variar dependiendo de la persona que los padezca y de la gravedad de la patología. Dicho esto, los principales síntomas de la Costocondritis son los siguientes:

1) Dolor agudo en el pecho que se suele centrar en el lado izquierdo del esternón, sobre todo al moverse y/o respirar. Este dolor se puede confundir con patologías cardiovasculares, pulmonares y/o gástricas, por lo que, si notas este tipo de dolor, acude a tu médico para realizar un buen diagnóstico y descartar afecciones graves (sobre todo si este dolor va acompañado de dificultad respiratoria, fiebre alta, infección, pus y aumento de hinchazón en las articulaciones esternales o si el dolor no mejora o, incluso, empeora con la medicación).

2) Sensación de presión en el pecho. A veces no se siente dolor, sino una presión, generalmente, como el dolor, a la izquierda del esternón.

3) Hormigueo en una o más costillas que puede llegar a extenderse a los hombros y los brazos

4) Agravamiento de los síntomas al moverse o respirar profundo, toser o estornudar.

5) Sensibilidad al tacto. El dolor puede aumentar al presionar o tocar la región afectada.

DIAGNÓSTICO DE LA COSTOCONDRITIS

El diagnóstico de esta patología se basa en la historia clínica y en un examen físico. No existe una prueba de laboratorio o de imagen que nos confirme la presencia de Costocondritis, por lo que, generalmente, el diagnóstico de esta patología es el resultado del descarte de otras enfermedades importantes, lo cual se basa en otras pruebas como un electrocardiograma, radiografías, un TAC y/o una Resonancia Magnética.

Como hemos dicho anteriormente, los síntomas de la Costocondritis pueden ser muy parecidos a los de otros problemas más graves (cardiovasculares, pulmonares y/o gástricas), por lo que, si hemos recibido un diagnóstico de Costocondritis, pero tenemos problemas respiratorios, fiebre alta, signos de infección alrededor de las costillas, dolor persistente o dolor punzante al respirar, es de suma importancia que acudamos a nuestro médico para descartar un diagnóstico erróneo.

TRATAMIENTO

Aunque, generalmente, es una patología que tiende a mejorar por sí sola con el paso del tiempo y un reposo activo, con ejercicios de baja intensidad que nos ayude a mantener el flujo sanguíneo en la zona afectada, a veces es necesario otro tipo de tratamiento.

El tratamiento de la Costocondritis suele ser conservador, y puede incluir la ingesta de medicación antiinflamatoria no esteroidea (AINEs), analgésicos, antidepresivos y anticonvulsivos para controlar los síntomas.

La aplicación de compresas calientes o frías en la zona afectada también nos puede ayudar a paliar los síntomas que provoca la Costocondritis.

Por otro lado, la Fisioterapia también jugará un papel importante, a través del tratamiento manual para reducir la inflamación y aliviar el dolor, ejercicios de estiramiento, fortalecimiento y flexibilidad de la musculatura costal para reducir la presión sobre las articulaciones costales y el esternón y, en algunas ocasiones, electroterapia (TENS, estimulación nerviosa eléctrica percutánea, por ejemplo) para disminuir la respuesta al dolor. Por otro lado, podemos enseñar a nuestros pacientes técnicas de respiración y relajación para ayudar a reducir la tensión muscular y mejorar la movilidad torácica.

En último caso, cuando los demás tratamientos no han tenido éxito, se puede discutir la opción quirúrgica para eliminar o reparar el cartílago dañado, en cuyo caso, necesitaremos la atención de un cirujano torácico.

Si te han diagnosticado Costocondritis, estate atento a nuestro Instagram, porque el miércoles publicaremos un vídeo con unos ejercicios que te pueden ayudar mucho!!!

Y si quieres pedir cita con nosotros para empezar el tratamiento, estaremos encantados de atenderte!!! Te dejo AQUÍ el enlace para que cojas la cita que mejor te venga!!!

Esta entrada tiene un comentario

  1. Patricia

    Ha sido de mucha utilidad leerlos. Estoy padeciendo lo y los dolores por momentos son desesperantes.

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