4 SÍNTOMAS QUE DELATAN LA CONDROMALACIA ROTULIANA

La Condromalacia Rotuliana es una patología que también conocemos como Condropatía Rotuliana. Esta patología afecta al Cartílago Articular de la Rótula.

¿Que no sabes dónde está? Vamos a hacer un repaso anatómico para aclararnos y saber de qué hablamos…

REPASO ANATÓMICO

En la articulación de la Rodilla encontramos 3 huesos, el Fémur por arriba, la Tibia por abajo y la Rótula (o Patela) por delante.

La Rótula (o Patela) es un hueso sesamoideo esencial, que actúa como punto de apoyo, aumentando el brazo de palanca del Cuádriceps a la hora de estirar la Rodilla. Además, da más estabilidad a la articulación y permite que funcione de una manera adecuada. Por otro lado, protege la anatomía profunda de la rodilla y, también, al tendón del Cuádriceps de la fricción con los Huesos subyacentes.

Por la parte trasera de la Rótula, la que está en la cara interna de la articulación, encontramos el Cartílago Rotuliano o Cartílago Articular de la Rótula. Este es el responsable de permitir que la Rótula se deslice con respecto al Fémur.

¿QUÉ ES LA CONDROMALACIA ROTULIANA?

Ahora que ya tenemos claras las estructuras de las que estamos hablando, vamos al lío.

La Condromalacia Rotuliana es una afección muy común que afecta al Cartílago Articular de la Rótula. Concretamente, es el desgaste de este cartílago en la cara interior de la Rótula. Se trata de una patología degenerativa, es decir, que, si no se pone remedio, va avanzando a medida que pasa el tiempo y se va volviendo más grave.

El roce del Cartílago se da, generalmente, por un aumento de presión, lo que hará que nuestros Cartílagos sean más blandos de lo normal, por lo que será más fácil que sean dañados, desencadenando así la Condromalacia Rotuliana.

El desgaste acelerado del Cartílago Rotuliano puede provocar que la Rótula roce con el extremo inferior del Fémur cuando movemos la Rodilla, lo cual, contribuye a desarrollar esta patología.

Condromalacia Rotuliana

CAUSAS

El Cartílago (no solo el de la Rótula, sino todos los Cartílagos que tenemos en el cuerpo) puede sufrir daños y degeneración por muchos motivos, como, por ejemplo:

1) Causas Mecánicas. Que los huesos de la Articulación de la Rodilla no estén bien alineados. Generalmente suele ser la Rótula la que se desvía (generalmente hacia el lado externo de la pierna), lo que provoca un roce anormal entre la Rótula y el Fémur, desgastando el Cartílago.

2) Lesiones Postraumáticas. Fracturas de Rótula, por ejemplo. También se puede dar Condromalacia Rotuliana después de contusiones condrales u otras lesiones traumáticas.

3) Inflamación. Esta patología también puede estar asociada a procesos inflamatorios que afectan al Cartílago de la Rótula.

4) Sobreesfuerzo. Como, por ejemplo, hacer un entrenamiento demasiado intensivo sin descanso suficiente.

5) Causas Degenerativas. El desgaste acelerado del Cartílago puede ser consecuencia del sobreuso de las articulaciones, lo cual provocará un aumento del deterioro y de la descomposición del Cartílago.

6) Otros Factores. El sobrepeso, el uso de un calzado poco adecuado para la actividad que vayamos a realizar, la atrofia muscular, alteraciones en la estructura de la Rótula, piernas de longitud desigual, una curvatura excesiva de la columna vertebral o alteraciones en la biomecánica de la marcha y de la carrera, por ejemplo, pueden influir en el desgaste del cartílago.

En muchas ocasiones, la Condromalacia Rotuliana es el resultado de una combinación de varios factores, no de uno solo.

SÍNTOMAS

Los Síntomas de la Condromalacia Rotuliana pueden ser constantes o desaparecer en algunos momentos, mejorando la sensación de la Rodilla. Esto dependerá del grado de degeneración del Cartílago que tengamos. Entre los Síntomas más comunes podemos encontrar:

1) Dolor. Generalmente, mover la Rodilla será doloroso, sobre todo por la parte anterior de la Rodilla. El dolor puede ser punzante, agudo o sordo, y se manifestará en la parte delantera de la rodilla. El dolor aumentará al realizar actividades como subir y bajar escaleras o agacharse.

2) Inestabilidad. Al cargar el peso sobre la Rodilla notaremos inseguridad, la sensación de que “se nos va a ir la Rodilla”. Esto ocurre, sobre todo, en las actividades que implican directamente al Cuádriceps, como puede ser subir y bajar escaleras, por ejemplo.

3) Crepitación. Al mover la Rodilla notaremos un “crujido”, el roce entre la Rótula y el Fémur. Esto se produce por el roce anormal entre la Rótula y el Fémur.

4) Derrame Articular. Generalmente se acumulará líquido en la parte superior de la Rótula, aunque el daño esté en la parte trasera de la misma, y esto no ocurre por nada más que porque es donde hay espacio suficiente para que vaya el líquido.

TRATAMIENTO

El tratamiento de la Condromalacia Rotuliana puede variar dependiendo del grado de desgaste del Cartílago y de la causa que la haya provocado, pero, generalmente, será conservador, reduciendo la inflamación, aliviando el dolor y fortaleciendo los músculos que dan estabilidad a la Rodilla. La Crioterapia (aplicación de Hielo) será un aliado a la hora de reducir la inflamación y aliviar el dolor.

En cuanto al papel de la Fisioterapia a la hora de tratar la Condromalacia Rotuliana, podremos hacer movilizaciones de Rótula para mejorar la movilidad de la Rodilla. El Drenaje Linfático nos servirá para reducir la inflamación. La Electroterapia, como la Diatermia (calor interno), nos ayudará a aliviar el dolor y mejorar la circulación reduciendo la inflamación.

Pero, sin duda, el punto más importante, será el Fortalecimiento Muscular. Debemos fortalecer toda la musculatura que da estabilidad a la Rodilla para reducir la presión sobre el Cartílago Articular de la Rótula y reducir, así, el roce de la Rótula con el Fémur.

Además, si el origen de la Condromalacia Rotuliana es una alteración de la biomecánica de la Rodilla, podremos enseñar a nuestro paciente ejercicios y técnicas que hagan que la Rótula vuelva a su posición original, reduciendo el roce entre ésta y el Fémur.

Por otro lado, la Prevención jugará un papel muy importante en este caso, puesto que la Condromalacia Rotuliana es una patología que se puede prevenir. En este sentido, habrá que mantener una buena biomecánica de la Rodilla, evitando desequilibrios musculares y manteniendo un buen tono muscular en todos los músculos encargados de dar estabilidad a nuestra Rodilla.

En los casos en los que el desgaste sea severo, se considerará la opción quirúrgica.  

Al igual que la semana pasada, os animo a estar atentos a nuestro Instagram, en el que subiremos, el próximo Miércoles, unos ejercicios enfocados a prevenir y tratar esta patología.

No obstante, si tenéis algún tipo de duda con respecto a vuestras Rodillas, no dudéis en coger una cita con nosotros AQUÍ, y valoraremos vuestro problema.

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